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Haz esto y verás, por fin, crecer tu dinero

  • Jan 23, 2019
  • 6 min read

Hace mucho que no te escribo, lo siento y, créeme que los he extrañado. Entre las fiestas y el verano, se pasaron los días volando. Pero ya estoy lista para empezar el año con fuerza. Así que a lo nuestro… ¿cómo te va con esas resoluciones de año nuevo?

Una de mis resoluciones este año es cancelar todas mis deudas y aprender a vivir bajo un presupuesto diario. Leí el libro “Dinero: Una Historia de Amor…” (que te lo recomiendo), te voy a decir que me está yendo bastante bien.

No deberíamos tener una relación tensa con el dinero, ni angustias. Más bien hagamos que se vuelva un romance perpetuo y divertido. ¿Te parece imposible? Te voy a enseñar cómo en este e-mail.

Piensa que el dinero es un juego, como cuando jugabas monopolio. Acá, tú lo que quieres es ganar, ¿verdad? Y lo harás, pero no olvides que es un juego y te tienes que divertir.

Comencemos a jugar. Aquí te comparto las reglas de nuestro juego que se renovarán cada mes. Por cada cosa que hagas, date un premio de 10 puntos, y mímate con algo al final del día. Es importante que te des un premio al final del día, para que se te haga un hábito y lo tengas cada vez más presente. Puede ser: una chelita, una manicure, un baño de espumas, un facial, etc.

Regla #1: Hazte un presupuesto honesto mensual. Esto lo aprendí en la universidad. Cuando vivía en Nueva York, una ciudad carísima, me dieron un préstamo estudiantil a comienzos de año. El problema es que me lo dieron de un solo golpe. Un día abrí mi cuenta de banco y tenía 20 mil dólares. Me sentía millonaria. Pero ese dinero me tenía que durar todo el año. Así que la figura cambia cuando lo divides entre 12. Son 1,600 dólares al mes. Si consideramos que solo la renta de mi habitación me salía a mil dólares el mes… Saca tu cuenta. Me quedaban 600 dólares para transporte, comida, recibo de celular, llamadas a larga distancia (a mi familia en Perú) y tal vez una que otra salida de juerga.

600 dólares en NY es como tener 300 soles acá en Lima para todo el mes. Al ver esto, me empezó a doler el estómago de miedo. Pensé que iba a morir de hambre y frío ese año. Pero sabiamente fui a consultar a la oficina de ayuda financiera de la universidad. Me ayudaron a elaborar un presupuesto honesto.

Me encanta esta palabra porque al ser honesto contigo mismo, sabes que por más misio que estés no vas a dejar de fumar, por ejemplo (aunque yo no fumo). Yo, por ejemplo, quería salir de la ciudad al campo de vez en cuando. Así que en esa oficina universitaria me enseñaron a presupuestar mis salidas al campo, idas al cine, y salidas con amigos, todo al milímetro y honestamente… ayuda.

Presupuestar tu mes no quiere decir que vivirás a pan y cebolla. El truco está en seguir haciendo lo que te gusta pero menos veces al mes o cada dos meses y ser más consciente de adónde está yendo tus billetes.

Regla #2 Revisa tu cuenta de banco todas las mañanas. Este truco es infalible. Pon tu alarma a cierta hora en la mañana y nómbrala “Mi Plata”. A la misma hora chequea tus cuentas diariamente. Toma esta práctica financiera como una buena higiene mental.

Si revisas tus saldos todas las mañanas, tendrás siempre claro cuánto estás gastando, cuánto te queda, cuál es tu crédito y si alguien te está cobrando indebidamente.

La plata se va como agua, y lo sabes bien. Si el viernes en la mañana tenías 800, con el anticuchito del sábado, y las chelitas, más la blusita que viste y la cartera que no puedes dejar de tener, además que es cumpleaños del hijo de José y hay que llevarle regalo… Imagínate, el lunes ya tu cuenta está en 500. Y si no la revisas, caemos en el error de seguir con la idea fija de que aún tenemos 800.

Ahora la mayoría de bancos tienen apps, Puedes revisar tus cuentas a toda hora y en cualquier lugar, así que no tienes excusas.

Regla #3. Deja de comer en la calle. Sé que me vas a salir con mil excusas aquí, pero te apuesto a que no has sumado todo lo que gastas en esos cappuccinos, lattes, empanadas, brownies, menús, y demás antojos. Si no puedes con el antojito de un dulce en la tarde, comprate galletas al por mayor y llévatelos a la oficina como lonchera.

Verás, hay un app maravilloso que aún no llega al Perú, que se llama Mint. Les das acceso a que lea tu cuenta de banco y tus estados de cuenta de las tarjetas de crédito. Al instante, te envían un gráfico que resume tus hábitos de gasto. Cuando yo hice esto casi me caigo de espaldas: “restaurantes y bares” era el rubro que más se llevaba mis ingresos. La primera vez que lo hice salió que el 60% de mis ingresos se iban en restaurantes y bares.

En fin, en pocas palabras, haz una lista de tus gastos y no se trata de privarte pero sé honesto ¿qué es aquello que NO puedes por nada del mundo dejar, y qué puedes reducir en tus gastos?

Regla #4: Ponte un techo y lleva la cuenta mental a diario. ¿qué significa ponerte un techo? Fácil. Si ya hiciste tu presupuesto, ahora decide cuál es el límite diario que puedes gastar. Volvamos a mi ejemplo de estudiante en NY. Si tenía 600 dólares mensuales después de pagar mi renta y mi celular, entonces eso lo multiplico por 12 meses y lo divido entre 365 días del año. Y Voilá, me da $19.70. Ese es mi presupuesto diario.

Tengo que comer, vestirme, ir al cine, trasladarme de un lugar a otro con $19. La figura es más clara. En vez de sentir que tenía 20 mil dólares en mi cuenta de banco, tengo la idea fija de que solo tengo $19 para hoy.

Créanme que ese año caminé muchísimo. Muchísimo, a veces hasta 90 cuadras. Bajé de peso :)

Regla #5: Diviértete gratis. Creerás que la diversión solo es buena cuando se paga. Te equivocas. Lima es una ciudad cosmopolita que nunca duerme. Sé una persona curiosa, como yo, y te darás cuenta que hay mil actividades que hacer gratuitamente.

Sin ir muy lejos, ayer se presentó en el Centro Cultura Peruano Japonés los mejores titiriteros del país, la Asociación Tarbol, con un festival de títeres maravilloso. Totalmente gratis. Yo tengo un niño, y para mí estos eventos son joyas.

De hecho, el Centro Cultural Peruano Japonés es uno de mis lugares favoritos. Pero hay muchos. Sobre todo en verano. Si te gusta la cultura, dale una mirada a los sitios Web de las embajadas que siempre tienen actividades interesantes. Te sugiero también la Biblioteca Nacional, el Gran Teatro Nacional, entre otros. También te recomiendo buscar en Eventos en Facebook, que siempre hay mil cosas interesantes.

Pero lo que más me gusta hacer es salir a caminar sin rumbo. Sin cartera, sin joyas, solo con mi jean, una polera, mi gorra jockey y mis lentes de sol. Te quedarás fascinado con las cosas que encuentras en esta Lima cada día más grande y más misteriosa.

Regla #6: Lleva la cuenta con papel y lápiz (o usa una de mis apps favoritas). Es una recontra super buena práctica que lleves la cuenta en papel y con tu lapicito todo lo que vas gastando en el día. Verás que hay cosas que realmente son innecesarias, como ese llaverito que compraste en la caja de Plaza Vea.

Hay estudios que aseguran que lo que escribes lo recuerdas mejor y más tiempo que lo que memorizas verbalmente. Pero si eres alguien más digital, te recomiendo esta app, Expense Manager, Money Tracker. Esta es muy simple y está en inglés. Pero hay muchísimas.

Regla #7: ¿Quieres ahorrar? Acá te doy un par de trucos.

Es más fácil ahorrar cuando tienes una meta. Ponte una meta tangible: un viaje, la cuota inicial de tu carro o tu depa, etc.

Otra cosa que funciona super bien es un pandero. Te juntas con un grupo de personas, fijan una cuota mensual y estás obligada a pagar la cuota hasta que te toque tu turno de llevarte el pandero. Me encantan los panderos. Ojo, juntate con gente responsable y trabajadora, por favor.

Otra cosa que hago yo es esconder dinero en lugares secretos. Me olvido de él por un tiempo, y cuando necesito, recurro a aquellos lugares y ahí está esperándome. Me da un sentimiento de gran satisfacción.

Regla #8: No te quejes de no tener plata. Agradece

Nunca te quejes de no tener plata. Prefiere el silencio y la omisión a la queja. Primero porque caes chinche si te estás quejando constantemente. Y dos, estás constantemente declarando lo negativo y no haces campo para ver lo positivo, para abrirte a oportunidades. Más bien agradece a Dios a diario, porque SIEMPRE, SIEMPRE habrá alguien que la tiene peor que tú.

La acción de agradecer genera químicos en tu cerebro que te hacen sentir bien. Está comprobado científicamente. Revisa mi blog para que leas sobre eso.

¿Cuáles son tus reglas de juego para ahorrar o administrar mejor tu dinero? Me encantará oirte y leerte. Escríbeme a katerina@katerinavaldivieso.com o déjame tus comentarios aquí en mi blog. Te contestaré.

Un abrazo grande y que hagas un día estupendo.

Katerina

 
 
 

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