¿Realmente te enfermas de estrés?
- Aug 7, 2018
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¿Te han dicho? "¡Deja de preocuparte! El estrés te va A ENFERMAR”. Es cierto. Te enferma. Pero ¿por qué?

¿Por qué nos enferma el estrés? Veamos cuánta verdad hay en todo esto.
Mientras no la tengas clara, no creo que hagas esfuerzo por dejar de estresarte. Así que aquí mi artículo sobre cómo funciona el estrés y por qué te enferma.
Este video de TED Ed, la profesora de medicina de la Universidad de Emory, Sharon Bergquist, aclara cómo la preocupación afecta realmente al cuerpo, y qué es lo que los científicos saben hasta ahora sobre la conexión de la enfermedad y el estrés.
Como vemos en el video, cuando estás estresado, las glándulas suprarrenales aceleran la liberación de las hormonas cortisol, adrenalina y norepinefrina. La adrenalina acelera tu ritmo cardíaco -por ejemplo, cuando entra tu jefe y te dice que mañana tienes que sustentar tu informe ante la junta directiva. Hasta te puede elevar la presión arterial. El cortisol causa cambios en los vasos sanguíneos que pueden, con el tiempo, aumentar el riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.
Altos niveles de cortisol te vuelven irritable, intolerante, impaciente y agresivo. ¿Reconoces a algún individuo al volante en esta ciudad con altos niveles de cortisol?
Mientras tanto, el cerebro transmite las señales de estrés al intestino, lo que cambia su rutina para permitir que tu cuerpo se concentre en el factor estresante, o sea, que lo ataque o haga algo al respecto. Así que tu pobre intestino queda relegado. Esto es lo que está detrás de esa sensación de "mariposas en el estómago", pero también provoca problemas digestivos y afecta la composición de las bacterias intestinales. Por eso debemos ingerir probióticos (¡¡¡pero sin azúcar!!!)
El cortisol también puede aumentar el apetito o decirle al cuerpo que es hora de almacenar esa grasita abdominal indeseable -porque claro, estamos bajo ataque así que mejor guardar pan para mayo. Esa grasa libera compuestos llamados citoquinas, que a su vez aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.
Cuando el estrés es crónico, en lugar de temporal, también puede disminuir el funcionamiento del sistema inmune, disminuyendo los tiempos de cicatrización y haciéndolo más vulnerable a las infecciones.
El estrés es más dañino para las personas que lo experimentan todo el tiempo. Trabajar largas horas en un trabajo en oficina para cumplir con un plazo es súper estresante. Siempre nos sentimos bajo ataque. Se nos tensa la mandíbula, se nos pone tieso el cuello.
Pero las personas que están constantemente estresadas, por ejemplo, por pagar la renta o conseguir a alguien adecuado que cuide a tu hijo, se la llevan peor.
Para mitigar algunas de estas consecuencias para la salud, Bergquist recomienda ver sus factores de estrés "como desafíos que puede controlar y dominar". Es más fácil decirlo que hacerlo, pero teniendo en cuenta lo que está en juego, es probable que valga la pena intentarlo.
De hecho yo las hago también ;)


















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